Compartir la cosecha en verano

LA ALKIMILA te invita a un «picnic virtual»

Aunque las bayas me acompañan en el día a día desde hace unos años ya, es la práctica de cosecha consciente, atenta y agradecida de este verano lo que me hace sentir de manera más encarnada la importancia y el significado de los frutos y bayas, de sus potencias mágico-medicinales y de las prácticas caseras de conservar la cosecha. Intentando ignorar los mosquitos, me muevo en terrenos místicos entre arbustos espinosos que murmuran cuentos brujescos y ofrecen sus regalos en abundancia. De vuelta en casa, recuerdo lo aprendido en mi formación en fitoterapia moderna, mientras trato de recuperar prácticas ancestrales al crear nuevos recetarios. La lectura principal que me acompaña en esta volada: Braiding Sweetgrass (“Trenzando hierba dulce”) de Robin Wall Kimmerer; libro que aporta inestimables lecciones en gratitud & pertenencia a los procesos de re/crear con plantas.

Ahora quiero seguir la espiral de la reciprocidad, devolver lo recibido de forma creativa, invitarte a un encuentro online, o «picnic virtual», dedicado a los frutos & bayas comestibles y sus propiedades aprovechadas por la herbolaria,

COMPARTIR LA COSECHA

Te apuntas?? Y lo compartes con otras??

Quedan plazas para el 29 de agosto; 19:00 CEST; por zoom

Si no puedes o quieres participar en directo, tendrás la posibilidad de solicitar la grabación y el material por escrito a continuación de los encuentros.

Recibes:

un espaciotiempo de preparación e intercambio de cosechas; “un picnic virtual” con otras personas humanas y una serie de frutos/bayas; material diverso sobre magias, medicinas y mermeladas: información científica, popular y mítica, lecturas compartidas, prácticas, recetas y más.

Das:

lo que puedas

Necesitas:

conexión a Internet; un cuenco con unas bayas de tu elección (claro, que también pueden ser compradas!!)

Inscripción previa: info(Replace this parenthesis with the @ sign)alkimila.com

«En cierto modo, fui criada por las fresas, campos de ellas. …fueron las fresas silvestres, debajo de las hojas cubiertas de rocío en una mañana casi de verano, quienes me dieron mi sentido del mundo, mi lugar en él. … Se podía oler las fresas maduras antes de verlas, la fragancia se mezclaba con el olor del sol en el suelo húmedo. … El olor de junio … Incluso ahora, más de 50 lunas de fresa después, encontrar un parche de fresas silvestres me conmueve: una sensación de sorpresa, un sentimiento de indignidad y gratitud por la generosidad y amabilidad que llega con un regalo inesperado todo envuelto en rojo y verde. … Después de 50 años todavía me pregunto cómo responder a la generosidad de las fresas. A veces, se siente como una pregunta estúpida con una respuesta muy simple: cómelas.»

– Robin Wall Kimmerer, Braiding Sweetgrass

La fresa también nos acompañará a nosatras. Además de la frambuesa, la mora, el espino amarrillo (para nombrar algunas). Para mí, son los mirtilos (o arándanos azules; Vaccinium myrtillus), esa conexión con mi infancia, con la sorpresa de encontrar esos «regalos simplemente esparcidos a tus pies», y con la alegría de cosechar y comer detrás de casa. Y tú?? Hay una baya que te lleva acompañando tiempo ya, que te sorprende, de la que gozas, de la que quieres saber más?? Hazmelo saber, y las intento incluir en la cosecha a compartir en el «picnic virtual».